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sábado, 16 de mayo de 2009

El otro

¿Por qué decir nombres de dioses, astros,
espumas de un océano invisible,
polen de los jardines más remotos?
Sí nos duele la vida, si cada día llega
desgarrando la entraña, sí cada noche cae
convulsa, asesinada.
Si nos duele el dolor en alguien, en un hombre
al que no conocemos, pero está
presente a todas horas y es la víctima
y el enemigo y el amor y todo
lo que nos falta para ser enteros.
Nunca digas que es tuya la tiniebla,
no te bebas de un sorbo la alegría.
Mira a tu alrededor: hay otro, siempre hay otro.
Lo que él respira es lo que a ti te asfixia,
lo que come es tu hambre.
Muere con la mitad más pura de tu muerte.

Rosario Castellanos

miércoles, 11 de febrero de 2009

Al Dios desconocido. Federico Nietzsche


Una vez más, anclado en el presente
Y lanzando mis miradas al futuro,
Vuelvo, en soledad, a elevar mis manos
Hacia Ti, a quien me acojo,
A quien solemnemente he dedicado
Altares en el corazón, en lo más hondo
De él, para que en todo tiempo
Tu voz vuelva a llamarme.

Sobre ellos arde,
Profundamente inscrita, esta palabra
AL DIOS DESCONOCIDO.

Soy tuyo, aunque el mal, hasta este momento
Haya venido atenazando mi espíritu;
Soy tuyo... y los lazos percibo
Que en lucha tiran de mí hacia arriba,
Y, aunque quisiera huir,
Me fuerzan a servirte.

¡Quiero conocerte, desconocido!
Que tocas en lo profundo de mi alma,
Que cual tormenta recorres mi vida.
Inconcebible, Tu afín a mí;
Quiero conocerte y...
Siempre servirte.

domingo, 19 de octubre de 2008

Sentado en el puerto viendo el horizonte

Salmo 29

Tributad al Señor, oh hijos de los poderosos,

Tributad al Señor gloria y poder.

Tributad al Señor la gloria debida a su nombre;

Adorad al Señor en la majestad de la santidad.

Voz del Señor sobre las aguas.

El Dios de gloria truena,

El Señor está sobre las muchas aguas.

La voz del Señor es poderosa,

La voz del Señor es majestuosa.

La voz del Señor rompe cedros;

Sí, el Señor hace pedazos los cedros del Líbano;

Y como becerro hace saltar al Lñibano;

Y al Sirión como cría de búfalo.

La voz del Señor levanta llamas de fuego.

La voz del Señor hace temblar el desierto;

El Señor hace temblar el desierto d Cades.

La voz del Señor hace parir a las siervas,

Y deja los bosques desnudos,

Y en su templo todos decimos: ¡Gloria!

El Señor se sentó como rey cuando el diluvio;

Sí como rey se sienta el Señor para siempre.

El Señor dará fuerza a su pueblo;

El Señor bendecirá a su pueblo con paz.

Y desdepués, sentado imaginado tal escenario se me vinieron a mi mente como lluvia torrencial las imagenes, que yo plasmé de la siguiente manera....

A galope viene,

A galope va,

Los carros del Señor levantando olas va,

Su estela cual huracán.

A galope viene,

A galope va.

Y su manto cubre el cielo y oscurece al sol,

Su voz cual trueno

Y el brillo de sus ojos rompe la oscuridad.

Sus palabras golpean la costa,

El aliento que sale de su boca congela la roca.

A galope viene,

A galope va.

El carro del Señor recorre la circunferencia y hace entrar en orden a la Mar.

El Señor ríe, el Señor canta

Y la creación a sus pies disfruta de su paz.

Aunque el hombre débil tenga que buscar refugio de la tempestad,

Mi confianza está en el Dios de toda potestad.

A galope viene,

A galope va.

El carro del Señor levantando olas,

Agitando a la Mar,

Su estela cual huracán.

Y el hombre en la costa al ver distante el brillo de su mirada y pos los cielos su manto agitar busca seguridad en su hogar,

Pues la fuerza de su aliento arranca de raíz al árbol y aún a la palmera puede desagarrar.

A galope viene,

A galope va.

Los carros del Señor levantando olas,

Agitando a la Mar,

Su estela cual huracán.

lunes, 29 de septiembre de 2008

A mis amigos

A mis amigos les adeudo la ternura
y las palabras de aliento y el abrazo,
el compartir con todos ellos la factura
que nos presenta la vida paso a paso.

A mis amigos les adeudo la paciencia
de tolerarme mis espinas más agudas,
los arrebatos del humor, la negligencia
las vanidades, los temores y las dudas.

Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad,
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad.
Porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón,
por capitán y timonel...
¡un corazón!

A mis amigos les adeudo algún enfado
que perturbara sin querer nuestra armonía,
sabemos todos que no puede ser pecado
el discutir alguna vez por tonterías.

A mis amigos legaré cuando me muera
mi devoción en un acorde de guitarra,
y entre los versos olvidados de un poema
mi pobre alma incorregible de cigarra.

Un barco frágil de papel
parece a veces la amistad,
pero jamás puede con él
la más violenta tempestad.
Porque ese barco de papel
tiene aferrado a su timón,
por capitán y timonel...
¡un corazón!

Amigo mío si esta copla como el viento
a donde quieras escucharla te reclama,
serás plural porque lo exige el sentimiento
cuando se llevan los amigos en el alma.

Autor: Alberto Cortez

Para todos ustedes!

viernes, 26 de septiembre de 2008

Mas poesia

Acuerdos...

No le quiero porque pueda yo abrazarle,

O susurrarle tantas cosas que siento y tengo,

No porque quisiera vertir palabras dulces a su oído,

Ni siquiera le quiero porque sé que soy su amigo,

Es más, ni por el hecho de estar a su lado,

Menos porque me muero por probar sus labios.

Creo que es algo más profundo que eso y que tal vez no cabe en palabras,

Ni en todos mis enunciados.

Sólo una cosa es la que sé, y la tengo como cosa preciada,

La justifico y la tengo muy en claro.

¡La quiero!

Y lo digo porque al verla algo dentro de mi comienza a latir,

Porque cuando veo en sus ojos mi reflejo

Y pienso tener el suyo en los míos

Me siento sumamente feliz

Sin saber el porqué...